Consejos para proteger discos duros externos

disco duro externo


Una de las pistas más evidentes de cómo ha avanzado la tecnología las da el modo en que tratamos la información, sobre todo aquella que es sumamente relevante y que nos afanamos en conservar.

Hemos pasado de abarrotar la oficina con archivadores de cartón repletos de documentos (que aún perviven) a utilizar soportes como el disquete o el CD. Y hoy día, aunque el almacenamiento en la nube va cobrando peso, el uso de dispositivos extraíbles como el pen-drive o el disco duro externo sigue siendo muy habitual.

En ellos se puede almacenar de todo, desde fotografías de las últimas vacaciones a documentos personales que, lógicamente, no queremos perder. De ahí que haya que tomar algunas precauciones.

Y hoy recopilamos algunas en torno a, precisamente, los discos duros:

1. Apuesta por la calidad al comprar

No hablamos de gastarse una buena suma de dinero en un disco duro, pero sí de preocuparse por buscar la buena relación calidad-precio entre aquellos dispositivos que cumplan las necesidades requeridas (principalmente, de capacidad), el tamaño o la conectividad.

La web Rankia, por ejemplo, destaca el Samsung M3, el Western Digital Elements y el Toshiba Canvio Basics en su ranking de mejores dispositivos de 2017. Todos pasan ampliamente de los 50 euros, pero son pequeños, pesan poco y tiene un TB de almacenamiento.

2. Cuidado con el uso

La salud de un disco duro pasará a ser irremediable si no hace un uso adecuado del mismo. Cuidando, por ejemplo, algo que puede parecer una cuestión baladí, como la posición. Pero no lo es para nada.

El disco duro no debería quedar colgando del puerto de conexión al ordenador, sino en horizontal, correctamente anclado. La torre del PC tampoco es el lugar adecuado para ubicarlo, por las vibraciones y por el calor, factores a evitar para que no sufra daños.  Pero aun haciendo un uso correcto un disco duro externo tiene más probabilidad de ser dañado, en ese caso lo aconsejable es recurrir a una empresa especializada en rescate de datos para recuperar disco duro.

3. Limpieza, siempre fundamental

La limpieza adecuada evitará que el polvo se deposite en el disco duro. Pero esta no pasa solo por evitar los agentes del ambiente, sino por cuidar que el cable está en buen estado, sustituyéndolo cuando sea necesario.

4. Ojo al exterior y, sobre todo, al interior

Igual que hay que cuidar el uso y la limpieza del disco duro externo, es importante también vigilar su estado interno, lo que se puede conocer desde el mismo PC. Se recomienda la desfragmentación y la limpieza regular de archivos que ya no son necesarios.

Las copias de seguridad, por supuesto, son también recomendables para anticiparse a los posibles fallos. Estos, además, pueden ser monitorizados gracias a la tecnología S.M.A.R.T que traen incorporada, y que permiten diagnósticos exhaustivos a través de programas especializados.

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