La conexión a Internet más allá de tu smartphone

La conexión a Internet más allá de tu smartphone 1


El teléfono móvil ya es el dispositivo preferido para conectarse a Internet. Según las encuestas, lo utilizan un 85,5 por ciento de los usuarios, por lo que se puede afirmar que el móvil ha desbancado al ordenador a la hora de navegar por la red. Es el presente pero ¿cómo será el Internet del futuro? ¿De qué manera accederemos a la red? Los fabricantes tecnológicos ya están trabajando en ello y todo apunta a que tendremos el llamado “Internet de las cosas”. Es decir, como si de un libro de ciencia ficción de Julio Verne se tratara, la red estará por todas partes y hará funcionar multitud de cosas, como la electricidad, pero sin que apenas nos demos cuenta. Internet desaparecerá para ocuparlo todo.

De hecho, los primeros ejemplos del Internet de las cosas ya están disponibles. Nos referimos a la tecnología wearable, aquellos dispositivos incluidos en las prendas de vestir y complementos. Es un sector en alza, con productos tan curiosos como medias que cuidan la salud, cinturones que nos limitan en los excesos o zapatillas que nos hacen correr como si tuviéramos alas. Su producto estrella, sin duda, son los relojes inteligentes, capaces de conectarnos a la red en cualquier momento y lugar gracias su compatibilidad con los smartphones y a las conexiones Bluetooth y Wi-Fi.

El hogar es otro de los principales campos de acción, donde electrodomésticos, servicios o pequeños gadgets como las bombillas ya están conectados a Internet. Con la expansión del Internet de las cosas también los vehículos contarán con algún tipo de conexión.  Por ejemplo, a la hora de alquilar o compartir coches, un usuario podrá reservar el vehículo desde su smartphone y, cuando lo reserve, ese coche tendrá la orden y nadie más podrá acceder a él. Y todo gracias a la conexión entre el smartphone y el coche. También se han presentando ya sistemas para controlar los aparcamientos y otras características de los coches, como el volumen de la radio o la velocidad.

El Internet de las Cosas va a llegar incluso hasta las máquinas expendedoras. Algunas marcas apuestan por máquinas innovadoras que permiten a los usuarios elegir sus propias galletas, cocinándoselas e imprimiéndolas en una impresora 3D en el momento.  Y lo mismo ocurre con la calefacción de nuestra casa, que se puede controlar con el móvil.

Pero aun hay más. Hoy en día ya contamos con Smart Tv, televisiones conectadas a la red y que nos permiten elegir la programación, así como consolas de videojuegos, altavoces y otros dispositivos electrónicos “inteligentes”. Basta con visitar el catálogo de dispositivos con Internet 4G que ofertan operadoras como T-Mobile para darse cuenta de que el Internet de las cosas ya es una realidad.  Smartphones, tabletas, relojes… Todo puede conectarse.

La clave de todo esto son los sensores. El sensor es el elemento hardware que interactúa entre nuestra tecnología y el entorno, capturando los datos que nosotros deseamos. El reto es conectar el máximo número de de objetos que nos rodean, entre ellos y con nosotros. El resultado final serán las smart cities o “ciudades avanzadas”. Se calcula que alrededor de 60.000 millones de productos, más personas que viven en el mundo, se podrán conectar al Internet de las Cosas.

Compartir en Google Plus

Acerca de Carlos

  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios