Una aproximación al “Cloud Computing”

Cloud Computing

Algo que nos encanta de Internet es la conceptualidad de su evolución. Las más clásicas medidas, renombradas y empaquetadas con un aire electrónico generan una estela de seguidores de la tecnología de la red. Con este preámbulo no nos quejamos, al revés, trataremos de introduciros en la que se espera sea la nueva fórmula de cara a los próximos diez años, que en términos de red global equivale a siglos, y que recibe el curioso nombre de “Cloud Computing” (en adelante Nube Computacional).

La nube o nubes computacionales son subsistemas físicos, es decir ordenadores, servidores y demás parafernalia, que trabajan como un todo. En la explicación que ofrece la Wikipedia (en inglés) deja clara la diferencia entre la “parrilla” (grid) y la nube (cloud). No entraremos en gran detalle sobre esto pues genera más dudas que respuestas. Digamos que a efectos prácticos, una red tipo “parrilla” puede estar formada por equipos específicos, concretos e identificables, o bien por sistemas de nube.

¿Cual es la diferencia entonces de la nube computacional? Pues que en este caso el trabajo de cálculo se reparte entre ordenadores externos a la red que genera el servicio. Es decir, podríamos repartir los datos o los procesos de computación entre todos los equipos de usuarios y empresas que tuvieran instalada nuestra aplicación. El ejemplo que se pone para este método es el que ya usa Amazon (AC2) a modo de servicios web para terceros.

El motivo de entrar ahora en estas consideraciones parte de la necesidad de ahondar en este concepto al comentar la noticia reciente, en la que Trend Micro, famosa por su potente antivirus, dice pretender volcarse en esta tecnología en sus próximas versiones. A fecha de hoy, al oír hablar de nube computacional no se están refiriendo a su definición propia, sino a su empleo como base técnica de servicios web. En un ejemplo extravagante es como si Flickr aprovechara los ordenadores de terceras empresas para gestionar el fondo de imágenes de su portal, o las caches de nuestros ordenadores para servir las fotos entre sus usuarios. Realmente el “cloud computing” no es tan abierto ni tan inseguro como lo sería esta propuesta, pero da una idea de en que dirección se mueve el mercado. Resulta mucho más flexible, actualizable y rentable repartir la carga entre ordenadores independientes que mantener un gran número de servidores dedicados. De aquí parte la necesidad, y del ingenio de los innovadores de Internet parte una de las soluciones, la Nube Computacional.

Vía: Tech Tear

Compartir en Google Plus

Acerca de Manuel Rodríguez

  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios